Reiki es un sistema de sanación, auto-sanación y reequilibrado bioenergético mediante la transmisión de energía Universal curativa que se entrega con la imposición de manos. La palabra es de origen Japonés y se compone de 2 sílabas:

Rei, Que Significa Energía Universal o Energía de Dios, es la energía divina que está omnipresente en todo el universo y que hace posible el funcionamiento armónico del cosmos según la conciencia divina. ​

Ki, Significa Fuerza Vital es la fuerza o energía de naturaleza divina que posibilita la vida, anima a todo ser viviente y circula por él.

La energía reiki armoniza y reequilibra el flujo energético en nuestros cuerpos físicos y sutiles actuando simultáneamente en un nivel físico, mental, emocional y espiritual del ser humano. El sistema Reiki es una técnica milenaria de curación, que consiste en la imposición de manos, que facilita la transmisión de la energía KI.  Se integra dentro del concepto  oriental de la sanación como la canalización de la energía vital universal a través de los chakras o puntos de energía del cuerpo humano.  A medida que aplicamos reiki, la energía KI que recibimos eleva la vibración  del canal individual, reequilibrando los centros energéticos.  ​

  • Su aplicación con fines curativos afecta al cuerpo, la mente y el espíritu, la energía es absorbida libremente por el individuo que la recibe.
  • Sus efectos se adaptan a las necesidades de la persona, actuando no sólo en la sanación física sino que interviene en todos los planos: El físico, el emotivo, el mental y el espiritual, propiciando una sanación Integral.
  • La curación Reiki se dirige a la persona entera, es capaz de abrirnos a las causas de la enfermedad: por ejemplo, si sufrimos de un dolor de cabeza y la causa fuese emocional, Reiki actuará sobre este nivel, no se dirige solo al dolor evidente, sino que va a la causa del dolor.
  • El sistema Reiki es compatible con cualquier técnica terapéutica y un buen complemento para cualquier método curativo.